PARA EL DIA – 3 de noviembre 

Jesús puede salvar para siempre a los que se presentan ante Dios por medio de él; porque él vive siempre para interceder por ellos. Hebreos 7,23-24

Jesús ha dado garantía a lo largo de la vida por lo que ha defendido con palabras y hechos. Con su muerte, de una manera misteriosa e inexplicable, sigue viviendo en y a través de nosotros, día a día, como un soplo de Dios, en cada momento. Este testamento es válido para todos los días.

Impulso para el día: ¿Dónde respira mi vida el Espíritu de Dios que se ha encarnado en Jesús? ¿Dónde se expresa este espíritu en nuestras vidas hoy?