
Somos vituperados y bendecimos; somos perseguidos y resistimos; somos injuriados y consolamos. 1 Corintios 4,13
Defendemos nuestra fe. Aceptamos el hecho de que nos declaren ajenos al mundo porque sacamos conclusiones aparentemente anticuadas sobre nuestro comportamiento a partir de lo que consideramos indispensable. Sin embargo, Pablo nos exhorta precisamente a defender con nuestra actitud nuestro otro ser. Llevamos al mundo una luz que dice a los demás: ¡No temáis!
Impulso para el día: ¿Qué luz llevamos hoy a nuestro entorno para mostrar que la fe expulsa toda preocupación y temor?
