
Tenemos este mandamiento de Cristo: El que ama a Dios, ame también a su hermano y a su hermana. 1 Juan 4:21
El amor a Dios sigue siendo la base para ver a nuestro prójimo como una criatura de Dios. Conocernos a nosotros mismos como amados incondicionalmente por Dios nos hace libres para encontrarnos amorosamente, sin esperar ni exigir nada al otro.
Impulso para el día: Comencemos nuestro día hoy con una declaración de amor a Dios. Alabémoslo y agradezcamos este nuevo día y la oportunidad de honrarlo en el amor al prójimo.
