25 al 31 de agosto de 2025 – Unidos en la fe

Bienaventurado el pueblo cuyo Dios es el Señor, el pueblo que Él ha escogido como herencia. Sal 33,12

Mientras que la violencia y las guerras llenan de miedo y terror a las personas, aquellos que siguen al Señor están llenos de otro espíritu. 

Llenos del Espíritu del Señor, nos llega una profunda paz interior que nos da fuerza y nueva esperanza. Con plena confianza, estamos al lado de aquellos que tienen la esperanza de que la paz exterior no sea una utopía. Los lazos de paz que juntos unimos son fuertes. 

El Espíritu del Señor nos une y nos da la fuerza que necesitamos como mensajeras y mensajeros de Dios para que el nuevo día pueda ser un día de paz, sin preocupaciones y lleno de alegría en el corazón.