
Sermón del 2. Domingo después de Trinitatis
Iglesia Evangélica Luterana La Epifanía
Guatemala, 18 de junio de 2023
Pastor Thomas Reppich
Lucas 14
15 Al oír esto, uno de los que estaban sentados a la mesa con Jesús le dijo: ―¡Dichoso el que coma en el banquete del reino de Dios! 16 Jesús le contestó: ―Cierto hombre preparó un gran banquete e invitó a muchas personas. 17 A la hora del banquete mandó a su siervo a decir a los invitados: “Venid, porque ya todo está listo”. 18 Pero todos, sin excepción, comenzaron a disculparse. El primero le dijo: “Acabo de comprar un terreno y tengo que ir a verlo. Te ruego que me disculpes”. 19 Otro adujo: “Acabo de comprar cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlas. Te ruego que me disculpes”. 20 Otro alegó: “Acabo de casarme y por eso no puedo ir”. 21 El siervo regresó e informó de esto a su señor. Entonces el dueño de la casa se enojó y mandó a su siervo: “Sal de prisa por las plazas y los callejones del pueblo, y trae acá a los pobres, a los inválidos, a los cojos y a los ciegos”. 22 “Señor —le dijo luego el siervo—, ya hice lo que me mandaste, pero todavía sobra sitio”. 23 Entonces el señor le respondió: “Ve por los caminos y las veredas, y oblígalos a entrar para que se llene mi casa. 24 Os digo que ninguno de aquellos invitados disfrutará de mi banquete”.
Queridos hermanos,
el Instituto de Investigaciones Sociales – Infas realizó la encuesta para el Monitor de Religión 2023 de la Fundación Bertelsmann. El resultado muestra lo siguiente.
“La tendencia de la disminución de los números de membresía en las iglesias cristianas de Alemania se mantiene. Esto se refleja en los primeros registros de nuestro Monitor de Religión 2023. Al mismo tiempo muchas personas están de acuerdo en lo siguiente: también se puede ser cristiano sin iglesia. Esto a largo plazo podría cambiar el significado que tienen las iglesias en la sociedad.” https://www.infas.de/der-religionsmonitor-2023/
En la presentación del estudio se puede leer por parte de la Fundación Bertelsmann:
“Si se toman ambos hallazgos en conjunto – la disminución de la importancia individual de las creencias religiosas y la práctica religiosa, así como la disminución de la asistencia a la iglesia – se puede suponer que la pérdida de lazos entre las comunidades religiosas será permanente y no se debe únicamente a las restricciones de contacto.” https://www.bertelsmann-stiftung.de/de/publikationen/publikation/did/religionsmonitor-kompakt-dezember-2022
En resumen esto significa que:
- 1. Los números de membresía en las iglesias cristianas siguen disminuyendo.
- 2. En la práctica esto significa que aún menos miembros van a la misa. (En esto habría que identificar si los que asisten a la misa automáticamente son miembros.)
- 3. La pérdida del vínculo con la iglesia o comunidad será permanente.
- 4. No se puede concluir que la disminución actual se deba a la pandemia y las restricciones de contacto por mucho tiempo.
- 5. Para la disminución de los números de membresía y la importancia de las ofertas religiosas hay otra tendencia que es la responsable: “También se puede ser cristiano sin iglesia.”
Si, también nosotros deseamos más asistencia por parte de los miembros de nuestra comunidad. Deseamos tener misas muy concurridas e interés en las actividades que incluyen temas como la fe y también temas actuales (cambio climático, compromiso social y muchas cosas más).
Si, no podemos negar la tendencia general que viene creciendo desde hace muchos años de ser cristiano y no pertenecer a una iglesia o congregación.
Si, también nos damos cuenta de que incluso el idioma alemán ya no es el único punto de interés para todas las instituciones y su trabajo como en el pasado. Saber que hay misas en idioma alemán, no alcanza para que la gente asista. En eventos culturales se habla en español, porque la mayoría de los visitantes son guatemaltecas y guatemaltecos.
Si observamos el texto para el sermón de hoy, queda claro, que nuestra situación inicial se parece bastante en muchas cosas a la de Jesús en su tiempo.
„Cierto hombre preparó un gran banquete e invitó a muchas personas. 17 A la hora del banquete mandó a su siervo a decir a los invitados: “Venid, porque ya todo está listo.“ (V. 16-17)
Las invitaciones para un gran banquete ya fueron pronunciadas. Más aún, porque pocos se sienten aludidos, es decir, ya tienen otros planes, la invitación se repite varias veces.
Molesto por el poco interés por su invitación la conclusión del dueño de casa es: „Os digo que ninguno de aquellos invitados disfrutará de mi banquete.“ (V. 24)
La parábola de la gran cena en el evangelio de Lucas es parte de la reflexión de Jesús sobre el discipulado.
El tema del discipulado es tan candente para Jesús que tiene que hablar de ello cuando está sentado a la mesa. Y este tema está conectado con otro tema: el Reino de Dios.
„Uno de los que estaban sentados a la mesa con Jesús le dijo: ―¡Dichoso el que coma en el banquete del reino de Dios“ (V.15)
Y como el Reino de Dios ya está entre nosotros, significa aceptar esta invitación y hacer parte de él o renunciar a todo.
Quien no viene no es parte de ello.
Así de fácil es esto para Jesús.
Hoy podemos aprender lo siguiente de Jesús: ser cristiano y la iglesia van juntos. La conexión con una congregación, es decir, la comunión de los creyentes y dudosos es hacer parte del Reino de Dios.
¿Realmente creemos que podemos detener el Reino de Dios?
Hoy no. En otra ocasión.
Quien no se puede decidir, no hace parte de ello.
El discipulado es para Jesús primero que todo: una decisión personal.
Para tener presente este hecho con cada mirada al reloj de pulso, el artista austriaco Leo Zogmayer creó un reloj de pulso muy especial. Quien mira el reloj se sorprende. Faltan los números o rayas para visualizar las horas. Solo las manecillas de horas, minutos y segundos están en movimiento. Por lo demás hay unas letras claramente reconocibles: “Ahora”. Zogmayer nos recuerda con eso a Lucas 17,21.
¡La invitación de Dios para nosotros es AHORA, en este instante!
Puedes apartar tu mirada. Pero cuando vuelves a mirar tu reloj, sigue diciendo allí: Ahora
Las miradas a nuestros relojes las conocemos. También solemos llamarlos cronómetros, finalmente miden el tiempo, sección por sección, hasta que ha pasado nuevamente un minuto, una hora, un día.
Este “Ahora” del que habla Jesús, más bien se parece a un instante, real pero no medible.
No sin razón este instante se relaciona con frecuencia con lo que en griego se llama Καιρός y que significa: la medida justa, la buena oportunidad.
Si hay personas que hoy le siguen al lema “Ser cristiano sin iglesia”, entonces esto probablemente nace de una necesidad interna:
- Pierden la medida correcta en el manejo de los desafíos actuales. La iglesia quiere complacer a todos y pierde cada vez más su perfil.
- Ven cómo las buenas oportunidades no son aprovechadas, los conocimientos no se traducen en acciones, los discernimientos son olvidados rápidamente. Sienten ese “ahora” muy claro, pero ven como otros a su alrededor dejan pasar este Kairos trascendental sin aprovecharlo.
A la advertencia profética de Jesús “Quien no viene, no hace parte de ello” hoy él le agregaría como padre espiritual – comenzando por lo que dijo anteriormente: “Si me siguen es su responsabilidad como iglesia y como comunidad, cuando las personas ya no llegan a donde ustedes, porque ustedes mismos ya no están en movimiento y ya no reconocen el instante indicado para ustedes como tal y no le dan expresión a través de su actuar.
Escuchemos al final palabras apropiadas del apóstol Pablo:
“¡No dejen que la gracia que Dios les da en su vida se quede sin efecto! Dios dice sí: “Cuando fue el tiempo de mostrarte mi gracia, te escuché; cuando llegó el día de la salvación, te ayudé.” Vean: ¡ahora es el tiempo de la gracia! Comprendan: ¡hoy es el día de la salvación! (2. Corintios 6,2)
Amén
