02.-08. Febrero de 2026 – Luz de esperanza

Al justo le debe brillar la luz una y otra vez y la alegría a los corazones sinceros. Sal 97,11

„No es más que justo…“, así comienzan las frases que escuchamos o que nosotros mismos pronunciamos. A menudo se expresa que lo que ha sucedido o está a punto de suceder es correcto y bueno. Sin embargo, los ánimos se encienden rápidamente porque lo que para uno es justo, para otro puede ser un clamoroso error.

Si queremos contribuir a un mundo „más justo“, necesitamos puntos de referencia. Como destaca el salmista, debemos der „iluminados“. En esos momentos claros y luminosos, nos invade una alegría. Nos impulsa y despliega esa fuerza divina que puede transformarlo todo. En humildad y modestia, reconocemos que algo que trasciende nuestra existencia y toma forma avanza a través de nosotros.