PARA EL DIA – 31 de octubre

Pedro escribe: Dios nos ha hecho nacer de nuevo por su gran misericordia, para que tengamos una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos. 1 Pedro 1,3

Desde el comienzo de su carta a las almas «dispersas» (v. 1) en diversas provincias como Galacia y Capadocia (actual Turquía), Pedro subraya una piedra angular fundamental de la fe para él. Más allá de los desafíos que afrontan todos los días, los anima a afirmar que con la resurrección de Jesús se ha dado una esperanza a los creyentes. ¿Cómo puede mi alma encontrar descanso en tiempos de agitación y angustia? Esta pregunta nos conmueve aún hoy. Pedro nos recuerda hoy que encontramos descanso y paz duradera en Dios mismo. Esto es lo que se nos prometió, y lo recordaremos cuando una vez más nos golpeen tiempos tormentosos.

Para el día: ¿Qué inquietud siento esta mañana? ¿Hay algo que me afecte tanto que cuestione mi fe? ¿Dónde estoy yo llamado a contar a alguien la esperanza viva que vale para todos nosotros?