
Juan escribe: Nosotros amamos porque Dios nos amó primero. El que no ama a su hermano a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve. 1 Juan 4,19-21
Lo que Juan tiene que decirnos, cruza la lógica de nuestra mente. ¿Qué tiene que ver nuestro amor a Dios con el amor al prójimo? Mucho, es la respuesta de Juan. En el prójimo nos encontramos con una imagen de Dios. Amar a alguien que vemos es amar a alguien que no vemos.
Impulso para el día: ¿Qué me impide ver a mi prójimo como la imagen de Dios? Puedo dirigirme a alguien con humildad, si me aparto de lo que él puede parecer para mi y lo veo simplemente como una imagen de Dios
