
Tú, Señor, haces resplandecer mi luz, iluminas mis tinieblas. Salmo 18,29
En nuestro temor, oramos a Dios. Invocamos a Aquel que hizo la luz en el principio cuando todo era caos, desorden z oscuridad. Quien aún hoy piensa en Él, puede iluminar su propio caos y confusión. Con Él comienza un nuevo día lleno de luz.
Impulso para el día: ¿Qué experiencias tengo con la luz y la oscuridad? ¿Dónde puedo experimentar momentos iluminadores en los que el caos a mi alrededor se ordena?
