
Pero donde hay perdó de pecados, ya no hay sacrificio por el pecado. Hebreos 10,18
Tiene que haber una compensación por la conducta culpable. Esta idea fundamental determina nuestra convivencia y nos lleva una y otra vez a un límite, porque ocurren cosas que pesan tanto que nada puede deshacerlas. Hay cosas que en el fondo no se pueden “reparar”. Aquí, el camino a menudo difícil y personal del perdón es el único viable.
Impulso para el día: Dios nos tiende una mano de reconciliación, para también nosotros estemos dispuestos a ello.
