Para el día – 19 de enero de 2025 

Por el bien de mi pueblo, no puedo callar, no puedo callarme hasta que la justicia brille como una luz luminosa. Isa 62,1

Dios es y siempre ha sido un Dios diligente. La luz de su justicia debe brillar entre los pueblos y nosotros, como hijos de la luz, estamos llamados a ello. Donde quiera que nos encontremos con estructuras injustas, estamos llamados a trabajar por el cambio. No somos directamente responsables de una injusticia manifiesta. Pero también es nuestra responsabilidad preparar el camino para un futuro diferente. Lo que podemos hacer tiene peso y es significativo.

Impulso para el día: ¿Dónde me detuve por última vez cuando fui testigo de la injusticia? Está en nuestro poder encender la luz de la justicia la próxima vez.