
Porque así como en Adán todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados. Si los muertos no resucitan, entonces «comamos y bebamos, porque mañana moriremos. 1 Corintios 15:22.32
La fe en Cristo transforma radicalmente nuestra visión de la vida. Sin Él, el lapso de nuestras vidas es como un reloj de arena. Sólo la mirada sobre cada dimensión temporal que nos mantiene atrapados en el aquí y el ahora nos da esa experiencia que ya ahora nos hace resucitar a otro ser.
Impulso para el día: La transformación del Adán atado en Cristo liberado es el mayor desafío también hoy.
