
El Señor iba delante de su pueblo en el desierto, de día en una columna de nube para mostrarles el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles. Así podían estar en el camino día y noche. Ex 13,21
Una de las esperanzas fundamentales de la fe es que Dios nos acompaña en todo momento. Cuando el pueblo de Israel sale de Egipto, el narrador diseña la imagen de la columna de nubes y de fuego que garantiza que puedan viajar con seguridad tanto de día como de noche.
Impulso para el día: Si prestamos atención a esto, hoy podremos percibir cómo Dios nos acompaña en el camino a través de este día.
