
De día envía el Señor su misericordia, Y de noche cantaré á él, Y oraré al Dios de mi vida. Salmo 42,9
Esas experiencias durante el día, en las que puedo sentir a Dios acompañándome, pueden ayudarme a pasar algunas noches en las que estoy despierto y clamo al Señor en mi angustia y en mi sufrimiento.
Impulso para el día: Mucho de lo que va a suceder hoy me dará lo que necesito para la noche venidera para encontrar la paz. Así, puedo esperar con alegría el día de hoy.
