
Alegraos en el Señor en todo tiempo. El Señor está cerca. Filipenses 4,4-5
La cercanía de la presencia de Dios suscita siempre una gran alegría. La sola perspectiva de que Dios se manifieste de nuevo en los altibajos de nuestra vida nos pone en una expectativa gozosa. “¡Marana tha, Señor, ven!” Con este llamamiento expresamos esa anticipación.
Impulso al día: Detengámonos hoy una y otra vez y clamamos al Señor: Marana tha.
